MIs más oscuras luces

lunes, 27 de octubre de 2008

El mundo laboral

Que curioso y fascinante es el mundo de los oficios, en mi caso por desgracia, o por suerte, he probado varios. He sufrido con penosos trabajos que precisaban de grandes esfuerzos físicos y lidiar contra las inclemencias medioambientales de mi tierra, he realizado trabajos que más que un desafío para la mente, eran una especie de freno. También he trabajado por poco dinero, muy poco y también me ha tocado llevar alguna importante responsabilidad. He probado las delicias de trabajos que no machacaban mi cuerpo, pero que suponían grandes retos cerebrales. En fin, he hecho trabajo de calle y de oficina.
Lo cierto es que todo esto no es lo que me resulta curioso, de hecho, no es ni interesante, si no lo que conlleva un oficio.
Me gustaría puntualizar que existe una, digamos, gran diferencia entre dedicarte a algo y ser algo. También hay una gran diferencia entre lo que es una persona (entiéndase “ser” como oficio) y lo que los demás creen que eres.
Tengo un amigo informático, lo cual no es raro, es como tener un amigo moreno, casi todo el mundo tiene uno, pues bien, éste amigo en cuestión sufre lo que podríamos llamar “trastorno de identidad laboral”, que no le afecta a él en concreto, si no a los de alrededor suyo. Él ha estudiado una de las numerosas ramas de la informática, pero eso la gente no lo ve. En ocasiones le suceden casos en los que le dicen;

-Oye tu eres informático, ¿no?, pues como te gustan los ordenadores, ¿por qué no vienes a mi casa y me formateas el mío?.
-Podrías echarme una mano y venir luego a casa, que el ordenador me va lento.

En estos casos la gente cree que esa persona prefiere estar delante de un ordenador que tomando una caña en un bar. Y eso que no nos imaginamos lo que tiene que ser para una persona con conocimientos nivel ingeniero superior escuchar a uno que no tiene ni idea de lo que está hablando.

-creo que va lento porque....(zas! Burrada al canto).

Otro oficio que es parecido es el de médico.

-Oye tu que eres médico me puedes decir que es este bulto que me ha salido.

Pues verás, no solo no te va a contestar porque esa no es su especialidad, si no porque ese es su trabajo, y lo hace en su horario laboral, no el domingo viendo el partido en la tele.
Imaginemos una situación. La amiga de tu madre que conoces de una sola vez hace dieciocho años en tu propio bautizo, te dice;

-Uuuuuyyyyy! Míralo! Que grande está él. Ya me ha dicho tu madre que eres odontólogo, podrías mirarme unas verrugas que tengo en la espalda.- A lo que contestas.
-por supuesto, oye, tu marido era albañil, ¿verdad?, porque no le dices que cuando salga de currar se pase por mi casa, es que tengo unos tabiques que quiero quitar para hacer más grande la sala, oye, y...estaba pensando, de la que está en casa podría enchaparme el baño, ¿sabes? Lo tengo un poco descuidado.

Puedes tener el oficio que quieras y oír las miles de frases hechas; “el oficio se lleva por dentro”, “se nota que es...” etc. Pero hay un espacio para tu trabajo y otro para ti. Si creemos que podemos abusar de un médico, o un informático o abogado también se podría hacer de con otros gremios. Tu vecina del quinto es actriz de películas para adultos, o lo que es lo mismo, porno. Subes en el ascensor y le dices;

-oye perdona, ¿me dejas grabarte desnuda practicando sexo con mi amigo informático, él puede, si quieres, instalarte Windows?

Lo mejor es que mintáis, nunca digáis cual es vuestro oficio;

-hola, y tu...¿a que te dedicas?
-soy el que escribe las emes en los “m&ms”
Nadie te pedirá ayuda.
También es curioso como cambia según el sexo de la persona. Un hombre con un puesto de trabajo un poquito importante lo suelta en cuanto puede;

-¿perdona, tienes hora?
-si, son la cinco en punto, lo se porque soy el representante de relojes...-ala, toda la chapa. Como gusta decir lo de “soy representante de...”, debe ser la palabra representante, que nos parece algo importante.
En cambio una mujer con un buen puesto de trabajo no puede decirlo un sabado por la noche, estaría dando facilidades a los buitres que aprovechan cualquier excusa, como si fuesen corrientes de aire caliente, para declarar amor;

-soy azafata.
-¿si? Habrás viajado un montón a mi me gusta vi..........(aburrimiento)
-soy abogada
-¿si? como Ally...(aburrimiento)
-soy limadora de callos en una clínica.
-zas! Silencio, no te aburren con comentarios sobre lo interesante que les parece tu oficio.
La gente que desempeña un trabajo, cobra por lo que hace y como ocurre con todo lo que el dinero toca, pierde su ilusión por hacerlo de un modo altruista.